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jueves, 29 de mayo de 2014

"NO HAY MISIÓN SIN MISIONEROS"

Destacamos, por su importancia, algunos párrafos de la conferencia presentada por Mons. Protase Rugambwa, presidente internacional de las Obras Misionales Pontificias, llegado desde Roma, durante las Jornadas Nacionales de Delegados de Misiones y la Asamblea de Directores de las OMP de España, celebradas en Madrid del 19 al 21 de mayo.
“¿Es necesario hoy evangelizar?”. Una pregunta que no admite respuesta si no es desde el amor: “Se vuelve difícil, en nuestro ambiente socio-cultural, aceptar a ojos cerrados, por pura fe e idealismo, una causa por la que gastar nuestra vida. Sin embargo, el Evangelio no admite cálculos. Lo único que nos empuja en el camino de la misión es el amor, que no hace cálculos de ningún género”. Por eso, apuntaba, “es la fe, la confianza absoluta en la gracia y en la benignidad de Dios, la que hace que se extienda el celo apostólico, y que empuje a una persona a transmitirla. Es de Cristo crucificado de quien se asume la inspiración y la fuerza de hacer el sacrificio completo de nosotros mismos por el Reino de Dios”.

Sin enviados no hay misión – también planteaba la pregunta fundamental, que identificaba con la pregunta de la vocación del profeta Isaías: “¿A quién enviaré? ¿Y quién irá por nosotros?” (Is 6, 8). “Esta pregunta, crucial, resuena todavía hoy frente al complejo e inmenso Areópago que es el mundo. Isaías pudo responder con confianza y valentía. ‘Aquí estoy, mándame’. ¿Estamos todavía hoy dispuestos a responder con valentía y firmeza a la petición de Dios? Una respuesta, como la dada por Isaías, supone una decisión radical a contracorriente, preliminar y necesaria: es la decisión definitiva e irrevocable por el Reino de Dios. El Reino, que está en medio de nosotros en Cristo, es el Absoluto, la única prioridad, frente al cual todo lo demás es marginal y provisional, y por el que mi ser, mis cualidades, mis bienes, en breve, mi vida, adquiere valor”.